|
URL: www. dialectus.com
Inaugurado el 13 de junio de 2002 |
|
Correo electrónico: info@dialectus.com
Festividad de San Antonio de Padua |
©dialectus.com.2002.Diseño, texto, vídeos e imágenes. Dominio de Antonio Viudas Camarasa Realizada con fines didácticos y sin ánimo de lucro.
Diario de un académico de provincias
Por
Antonio Viudas Camarasa
Académico Numerario, en posesión de la Medalla número 20,
de la Real Academia de Extremadura de las Letras y las Artes
2004-11-22
Santa Cecilia*
La voz de la tierra**
El espectáculo LA VOZ DE LA TIERRA ha sido un lujo para el público de Cáceres. Normalmente, excepto en contadas ocasiones, en nuestra cartelera teatral se dan a conocer producciones ajenas, realizadas fuera de Extremadura. En esta ocasión el espectáculo ha sido producido por APLEX encargando la realización a una profesional de la dirección de teatro.
Los responsables de APLEX tuvimos una primera reunión en Torrequemada donde estuvimos en la casa de nuestra anfitriona, Pilar Barrios, Asunción Mieres, Rosa María Lencero, el Secretario y el Presidente de APLEX. Allí la directora del Aula de Teatro de la Universidad de Extremadura expuso su idea y entre todos acordamos que había que llevarla a cabo. En otra reunión en Malpartida de Cáceres quedaron fijados algunos textos y danzas que había que engarzar.

Imagen del cartel de mano del espectáculo "LA VOZ DE LA TIERRA"
Sin prisas, pero sin pausas he vivido cómo la escritora Rosa María Lencero creaba el guión que Asunción Mieres necesitaba. Tras numerosos emails unos días antes del acontecimiento quedó fijado el texto y en los ensayos posteriores se materializó la idea del espectáculo que sólo la directora tenía en su mente. Conocía el guión, pero en el momento de salir a escena en la voz y los gestos de los actores todo lo que se había escrito me transformó. Nunca imaginé que con un buen guión, una excelente dirección sublimara lo escrito y lo convirtiera en mensaje multimedia.
Empieza la obra con el uso de sombras y luces, lo que los técnicos llaman teatro de máscaras, apoyadas en la voz in off en boca de la guionista, efecto teatral que siempre recuerda al coro de las obras griegas. Y de pronto uno se imagina que sobre la tierra es necesario poner un alarido de recién nacido, acompañado por la música pastoril del rabel.
El poema de Luis Chamizo, en versión libre y adaptada en la voz cadenciosa de Rosa Lencero, da paso al dramatismo patético del teatral poema "El embargo" de Gabriel y Galán.
A su vez la directora rompe las expectativas del espectador cuando de pronto en un monólogo, muy bien declamado por la joven actriz universitaria, ofrece desde tres perspectivas diferentes la truculenta historia del romance tradicional de "El Mercader de Zafra".
Una actriz representa a una lectora actual de una revista del corazón que cuenta a un público supuestamente televisivo el romance mientras hojea la revista y narra una historia acaecida varios siglos atrás en la ciudad extremeña de Zafra. Después una segunda actriz en el personaje de Leonarda nos cuenta sus aventuras y desventuras.
Cambia el modus teatral y empieza lo sublime. En un ambiente de Semana Santa que crea el texto adaptado de la poesía modernista La pedrada, el público se sorprende por la entrada por el patio de butacas de un "empalao" protagonizado en el valverdeño Emilio Gironda, que con pie lento avanza entre las butacas hasta llegar al centro del escenario, siendo recibido por el sentir de los suspiros de una excepcional cantadora de saetas cacereña, Felisa Rodríguez, creando en la oscuridad rota por la luz que se desprende del "empalao" un ambiente de intimismo donde pude ver en los espectadores que estaban a mi lado cómo la emoción levitaba sus espíritus por la indescriptible escena acompañada por el tañido de un tamboril.
Tras este dramatismo la directora lleva al público a la realidad de Extremadura: la emigración. El poema El emigrante, magistralmente recitado en escena por Javier Feijoo nos hizo reflexionar y emocionar a todos con la realista descripción del extremeño de la diáspora.
En la segunda parte nos adentran en la divulgación de Extremadura en un diálogo entre dos jóvenes extremeños que le enseñan a un mozalbete forastero a conocer Extremadura, mediante una pantalla gigante donde se proyecta un diaporama con una página web sobre Extremadura. Empieza con los hermosos paisajes que rompen el tópico de la Extremadura desértica y árida para darnos después una visión de los pueblos y las tradiciones. En ese momento aparecen en escena los danzantes de Los tableros de Torre de Santa María para de nuevo según el guión enseñarnos más paisajes y escenas multimedia de Extremadura.
Esta secuencia culminó con los personajes populares del grupo de danzas de Santibáñez el Bajo, que terminaría con los versos de Rosa María Lencero, recitados en escena por la guionista y la directora de la obra:
"Desde el principio yo soy la Tierra.
Yo soy la Tierra Raíz, origen y germen
de estos paisajes que me cubren de historia.
Mi piel tanto es el surco de la senara,
como la espalda ondulada de los montes,
la cal blanca de los dulces pueblos,
o la rubia geografía de las lomas
tendidas a los pies de nuestros hombres.
Soy tan humana, como mineral o vegetal,
madre de arrullos ancestrales
que aún acurruca en su seno
la vieja canción que vislumbra el futuro:
mientras atardece sobre el campo
van abriendo mis hijos sus ojos al alba".
En el epílogo visualmente se hace realidad el enigma de la obra, la voz de la tierra somos todos. Mientras entrábamos en el Auditorio hubo una persona que nos fotografió a muchos. Lo que no sabíamos es que también nosotros íbamos a ser espectáculo y gracias al sistema multimedia aparecieron nuestras fotografías mientras el público participaba con aplausos y comentarios espontáneos. Por tanto la voz de la tierra somos todos.
Hasta aquí una breve descripción del espectáculo.
Quiero dar ahora mi personal opinión sobre la genial unión que ha realizado la directora, con el apoyo de un excelente lenguaje teatral de la guionista, de todo el bagaje cultural de Extremadura enlazado con la tradición musical de la misma: el sonido del rabel, laúd, guitarra, tamboril y flauta en los músicos que en directo acompañaron todo el tiempo.
El texto antiguo de los autores históricos se ha entrelazado con el lenguaje vivo de los autores que salen a escena. Un lenguaje para el espectáculo, escrito por Rosa María Lencero y el recitado de un poema publicado con anterioridad por el propio Javier Feijoo.
Para terminar esta breve reseña diré que Asunción Mieres Royo o en definitiva LA VOZ DE LA TIERRA ha reunido tres modos fundamentales de folclore extremeño que no tienen que ver nada con las formas más recientes: son los ancestros.
Ante el "empalao" asistimos a la saeta de reminiscencias flamencas, que tanto arraigo han tenido en tierras extremeñas desde antiguo.
"La danza de los Tableros" tiene relación con la canciones que celebran la victoria sobre el enemigo y muestran su alegría a través de la danza circular, a ritmo pausado de tambor guerrero, mientras exhiben el botín arrebatado al enemigo, entremezclado con las flores de la victoria y estampas que reflejan atavismo religioso. Me recordó a las canciones guerreras de "El círculo de tiza caucasiano". No sería extraño que tuvieran la misma raíz ibérica que Julio Caro Baroja señaló para las danzas de la Sierra de Aracena en la provincia de Huelva, que se sacralizaron probablemente en tiempos tardorromanos y por fin se fosilizaron para celebrar la victoria de los cristianos contra el moro.
En la danza de Santibáñez el Bajo, con ritmos alegres y agudos observé las raíces celtas del folclore extremeño en una zona llena de castros antiguos o bujíos modernos. La presencia de la flauta, el ritmo alegre, el colorido de sus pasos son indicios difícilmente refutables.
En suma el espectáculo sin pensarlo la directora ni la guionista ni la asesora musical ha mostrado ante mí, espectador, la simbiosis de tres raíces ancestrales del folclore extremeño: la del cante flamenco señalado por García Matos y refrendado por García Durán, la de origen ibérico con posibles precedentes caucásicos que aprendí en escritos de Caro Baroja, aunque cito de memoria a este autor. Lo observé en numerosas muestras del folclore hispánico exhibidas durante varios años en el Festival de Folklore de Villablanca (Huelva).
Espero que más cualificados estudiosos de las raíces del folclore hispánico me ilustren sobre mis sentimientos brotados ante la visión del espectáculo LA VOZ DE LA TIERRA. Esto es lo que viví en aquellos momentos de espectáculo sublime.
---------------------------------------------------------------------
**Espectáculo teatral multimedia, producido por "APLEX. Asociación cultural. Estudio y divulgación del Patrimonio Lingüístico extremeño". Apartado de Correos 930. 10080 Cáceres. Dirección de Asunción Mieres Royo, directora del "Aula de Teatro de la Universidad de Extremadura". Guión de la escritora Rosa María Lencero. Asesoría etnomusical de Pilar Barrios Manzano. Estrenada, a las 8,30 de la tarde del día 6 de noviembre de 2004 en el Auditorio de Cáceres, con motivo del acto de clausura del "Congreso Internacional APLEX 2004. Patrimonio lingüístico extremeño", espectáculo subvencionado por el Excmo. Ayuntamiento de Cáceres.
*Hoy es un día especial y dedico este espacio a la versión de imprenta de mi reseña teatral del espectáculo con el que se clausuró el "Congreso Internacional APLEX 2004. Patrimonio Lingüístico Extremeño".